jueves, 16 de febrero de 2017

¿Hay un planeta sin descubrir en nuestro Sistema Solar?

Astrónomos de NASA y otros organismos piden ayuda a los ciudadanos para encontrar el hipotético Planeta 9, perdido en el espacio entre el Sol y las estrellas más cercanas

Recreación artística del hipotético Planeta 9

Los astrónomos de la NASA, la Universidad Estatal de Arizona y la de Berkeley intentan localizar un extraño objeto perdido en el espacio entre el Sol y las estrellas más cercanas. Se trata del llamado Planeta X o Planeta 9, el que sería el noveno planeta del Sistema Solar, de cuya existencia los científicos dicen haber encontrado pruebas. Ahora, piden a los ciudadanos que participen en la búsqueda. El proyecto online se llama «Backyard Worlds: Planet 9» y utiliza imágenes tomadas por el telescopio espacial WISE de la NASA. Los voluntarios tendrán acceso al conjunto de fotografías animadas en busca de objetos en movimiento. Uno de ellos podría ser el misterioso mundo.
Los científicos creen que existe un noveno planeta debido al comportamiento de las órbitas de los objetos en el cinturón de Kuiper, una zona de cuerpos similares a cometas que orbitan alrededor del Sol más allá de la órbita de Neptuno. El cinturón de Kuiper es similar al cinturón de asteroides que rodea el Sol entre Marte y Júpiter, pero se encuentra decenas de veces más lejos.
Este hipotético Planeta 9 podría ser similar en tamaño a Neptuno, pero puede orbitar hasta mil veces más lejos del Sol que la Tierra. Por ese motivo, argumentan, mientras que los astrónomos pueden ver sus efectos en los objetos del Cinturón de Kuiper, hasta ahora nadie ha podido observarlo directamente.


«Si existe, el Planeta 9 podría ser grande, quizás 10 veces la masa de la Tierra. Sin embargo, debe de ser muy tenue y difícil de encontrar», explica Adam Schneider, investigador de la Estatal de Arizona.
Además de la búsqueda de un planeta distante en órbita alrededor del Sol, este nuevo proyecto ayudará a los astrónomos a identificar los vecinos más cercanos al Sol fuera de nuestro Sistema Solar. «Hay poco más de cuatro años luz entre Neptuno y Próxima Centauri, la estrella más cercana, y gran parte de este vasto territorio está sin explorar», explica Marc Kuchner, astrofísico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
El diagrama muestra las órbitas de varios objetos del Cinturón de Kuiper que fueron utilizados para inferir la existencia del Planeta 9

Enanas marrones

Los astrónomos creen que la vecindad del Sol contendrá muchos objetos de poca masa llamados enanas marrones. Estas emiten muy poca luz en longitudes de onda visibles, pero en cambio brillan tenuemente con radiación infrarroja (calor). «Las enanas marrones son algo misterioso», afirma Schneider. «Tienen masas de menos de 80 veces la de Júpiter, porque ese es el punto en el que comienza la fusión nuclear y entonces se convierten, por definición, en una estrella. Pero no hay un verdadero límite inferior de lo pequeña que podría ser una enana marrón».
«Si encontramos un objeto que fuera, digamos, cinco veces la masa de Júpiter y que orbitara una estrella, lo llamaríamos planeta», explica Schneider. «Pero un objeto idéntico también podría estar flotando libremente en el espacio, sin ataduras a ninguna estrella, y lo llamaríamos enana marrón».

Objetos en movimiento

Para localizar ese tipo de objetos puede ser útil la ayuda ciudadana. La web «Backyard Worlds: Planet 9» utiliza imágenes tomadas por el telescopio espacial WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer), puesto en marcha a finales de 2009 y que ha trazado todo el cielo varias veces durante los últimos siete años. WISE detecta la luz infrarroja, el tipo de luz emitida por los objetos a temperatura ambiente, como los planetas y enanas marrones. Esta sensibilidad a la luz infrarroja de WISE lo hace especialmente adecuado para el descubrimiento del Planeta 9, si es que existe.



Pero hay un inconveniente: Las imágenes de WISE han capturado casi 750 millones de fuentes individuales en el cielo. Sin duda, entre ellas se esconden esquivas enanas marrones y posiblemente el hipotético noveno planeta. La cuestión es identicarlos.
El truco para encontrar estas agujas en un pajar de datos de WISE es buscar algo en movimiento. Los objetos planetarios y las enanas marrones en itinerancia cerca del Sol parecen moverse a través del cielo, dejando otros objetos celestes, como las estrellas y las galaxias de fondo, que se encuentran inmensamente lejos, aparentemente fijas en su lugar.

Igual que con Plutón

Así que la mejor esperanza para el descubrimiento de estos mundos es escanear sistemáticamente imágenes en infrarrojo del cielo, en busca de objetos que se mueven. El método de búsqueda es una versión del siglo XXI de la misma técnica utilizada en el Observatorio Lowell de Arizona por el astrónomo Clyde Tombaugh, lo que permitió dar con el planeta enano Plutón hace 87 años, el 18 de febrero de 1930. En aquel entonces, Tombaugh comparó dos fotografías tomadas con un par de semanas de diferencia, en busca de un pequeño punto de luz que cambiara de posición.
La búsqueda actual funciona de manera similar, pero por vía electrónica que sirve distintas imágenes de WISE tomadas en diferentes momentos. A medida que pasan las imágenes, los objetos parecen moverse, por lo que es fácil para los observadores voluntarios detectar y seguir los objetos sospechosos. Los participantes compartirán crédito por sus descubrimientos en cualquier publicación científica en la que aparezcan los resultados del proyecto.
El descubrimiento de un noveno planeta de nuestro Sistema Solar o un nuevo vecino más cercano al Sol supondría un acontecimiento importante en la historia de la astronomía. Tales objetos podrían estar ya presentes en el vasto conjunto de datos de WISE, a la espera de ser encontrados. Como afirma Schneider, «este programa ofrece una excelente oportunidad para que los ciudadanos ayuden a los astrónomos en una búsqueda al filo de descubrimiento».

Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Translate

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Publicidad

Visitas

Publicidad

Popular Posts